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CATEDRAL DE COLIMA |
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Ciudad
de Colima
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Es el caso de la Catedral de esta hermosa ciudad; se cuenta que pasó todo el siglo XVII con varios intentos poco exitosos de erigirla, ya que hubo varios proyectos pero ninguno fue concluido. La situación comenzó a mejorar a partir de 1862, el clero de Colima le encomendó al maestro Longinos Banda León, la planeación y construcción de una iglesia principal, precisamente en la calle de Reforma esquina con Francisco I Madero. En 11 años la obra continuó sin interrupciones y parecía que por fin terminaría; sin embargo, en ese mismo año arriba el sacerdote Pedro Loza y Pardavé, quien después de inspeccionar los trabajos ordena demolerla por considerarla demasiado débil. A los dos años de esto, se presentó el arquitecto Lucio Uribe con una propuesta de templo, que se integraría con una planta de cruz latina en lugar de la tradicional compuesta de tres naves. Las autoridades civiles eclesiásticas aprobaron dicho plan. Mención aparte merece el maestro Uribe: fue autor del magnifico teatro Hidalgo, con lo que sustituyó el viejo Pabellón Mexicano; del Portal Medellín; del puente Zaragoza; la iglesia de la Salud; del Palacio de Gobierno y de varias obras más. Sin duda alguna apoyó la evolución arquitectónica de la ciudad aún sin haber estudiado la carrera profesional, su dedicación lo llevó a pasar de empedrador de calles y albañil, hasta dirigir las edificaciones más representativas de la entidad. Coincidentemente, en 1881 se creó la Diócesis de Colima, en la que el primer obispo fue Francisco M. Vargas. En este mismo lapso se terminaron las bóvedas, la cúpula, así como se iniciaron los campanarios que fueron concluidos en 1889. Fue consagrada el 8 de mayo de 1894. Pero aconteció lo que se preveía con un mal disimulado optimismo: en 1900 un temblor destruyó la fachada y las torres campanario. Tuvieron que pasar 4 años para que fuese abierta de nueva cuenta al culto público. La suerte no estaba de su lado y en 1932, es afectada por otro temblor. El ingeniero Luis Ugarte fue el encargado de las labores de reconstrucción. Sin embargo, el daño más terrible que sufrió el inmueble ocurrió con el terremoto sucedido en 1941, ya que de nueva cuenta tuvieron que pasar 3 años para reanudar los servicios religiosos. Todavía en 1969 se hicieron trabajos de restauración. La cubierta de la iglesia es de ladrillo en forma plana. Cuenta con varios vitrales con imágenes de santos. La cúpula no contiene escenas del Víacrusis como algunos otros templos de la época. El altar es sencillo y austero. Está flanqueado por 2 pilastras tablereadas del orden Corintio. Al centro de las columnas se ubica la imagen del beato Miguel de la Mora. A un costado del altar, se ubica una capilla dedicada a este religioso, que tiene un frontón con medallón; además posee un vano de acceso con 2 pilastras con basamento que soportan un entablamento. La belleza de la Catedral radica en su magnifica sencillez arquitectónica. Los colimenses se muestran orgullosos de este inmueble, que es un atractivo para el turismo nacional y extranjero.
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© Derechos Reservados conforme a la Ley, DGPIF, abril del 2003.