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Fotografías: Enciclopedia de Municipios de México; www.oaxaca.com
Por su toponimia, Coixtlahuaca significa en el llano de las culebras, proviene de las voces cóatl-culebra, Ixtlahuatl-llano o llanura y ca-en. Esta población fue fundada en el año 37 d.C. por los chocholtecas, quienes les dieron nombre.
El estado de Oaxaca se localiza en el sureste de la República Mexicana. Su nombre proviene del náhuatl Huaxyácac, que significa En la punta o la nariz de los guajes.
Las cadenas montañosas que dominan el estado son las Sierra Madre del Sur y la Sierra de Oaxaca, que se unen en la sierra de Niltepec, que desciende hasta el nivel del mar en el Istmo de Tehuantepec. El Tomellín, el Grande de Ixtlán y el de las Vueltas por el lado del Golfo de México; el Atoyac y el Sordo en el Pacífico, son los ríos más importantes de Oaxaca.
De 13,000 años datan los restos arqueológicos más antiguos de Oaxaca, que fueron encontrados en Cueva Blanca, cerca de la zona de Mitla. Los olmecas vivieron en la región alrededor del 3,000 a.C., y los quichés se presentaron un milenio después.
El suroeste de México fue la zona que ocuparon los zapotecos a principios de nuestra era. Vecinos de mayas y aztecas, construyeron Monte Albán, que fue un activo centro ceremonial hasta la irrupción de los españoles. En el 1,100 se asentaron en la región los chinantecos, mazatecos y mixes. Alrededor del año 1,000 de nuestra era los zapotecos fueron invadidos por una tribu proveniente de Cholula-Puebla llamada mixteca. No hubo exterminio, sino mezcla cultural. El resultado de esta fusión puede apreciarse en las ruinas de Mitla, metrópoli religiosa edificada por los zapotecos y decorada con motivos inconfundiblemente mixtecos.
En la segunda mitad del siglo XV los aztecas fundaron Oaxaca y sometieron a la mayoría de las tribus que ocupaban esas tierras.
Entre los gobernantes mixtecos más sobresalientes se encuentra el rey tolteca Atonaltzin, quien fue el último emperador de la dinastía Coixtlahuaca, quien estaba casado con la reina Choquitzal (diosa del pulque).
El rey Atonaltzi luchó contra los mexicas y fue vencido en dos ocasiones, resultando capturado en la segunda ocasión en la misma población de Coixtlahuaca, por el rey Moctezuma II, también llamado Moctezuma Ilhuicamina, cuyo reinado se caracterizó por la guerra, que lo llevó a someter a una gran parte de mesoamérica, ya que deseaba extender sus dominios por el lado sur.
Atonaltzin y su pueblo vivían obsesionados con el día en que los mexicas se decidieran a atacarlos, lo que motivaba que se manifestara un gran repudio por los comerciantes mexicas que pasaban por sus dominios, esta hostilidad ocasionó una masacre, en la cual fueron sacrificados 160 mercaderes mexicas, después de despojarlos de sus pertenencias.
Sin amenazas de guerra, el monarca azteca exigió satisfacción al rey Atonaltzin mediante una embajada que fue precedida por el poeta Netzahualcóyolt, quien entregó un precioso obsequio que fue correspondido por otro igual por parte de Atonaltzin. En 1490, los mexicas fueron dominados por los aztecas.
No se cuenta con códices prehispánicos que daten las fechas de transición entre la cultura mixteca prehispánica y la última cultura después de la conquista. En tiempos prehispánicos Coixtlahuaca fue un poderoso reino, un centro en el que destacaba principalmente el comercio de seda, de la cual ya no existen vestigios. Sin embargo, en esta comunidad existe una zona arqueológica donde hay vestigios prehispánicos y han sido hallados gran número de sepulcros de los que se han extraído valiosas piezas de joyería y cerámica, así como el código Coixtlahuaca, un importante documento histórico-geográfico.
San Juan Bautista Coixtlahuaca se encuentra a 33 kilómetros de Teposcolula sobre un valle localizado en la parte noreste del estado de Oaxaca, al norte limita con San Miguel Tequixtepec y Santa María Ixcatlán; al sur con Santa María Chicahua, Santa María Chachoapan y Santa María Nativitas; al oriente con San Miguel Huautla y Santiago Apoala; al poniente con Cristóbal Suchixtlahuaca y San Miguel Tequixtepec. Su distancia aproximada a la capital del estado es de 169 kilómetros. San Juan Bautista Coixtlahuaca.
La población se encuentra situada en la Mixteca Alta, limitada por las grandes montañas que la circundan: al este se encuentran el cerro del León y el cerro de la Virgen; en el sur el cerro Verde, el cerro de Nduxa, Naxudi y Orúa, que forman el nudo Mixteco que une a la Sierra Madre del Sur con la Sierra Madre Oriental, al oeste el cerro de la Monjita, el Piedra de la Iglesia, el cerro de Los Tres Oros, al norte se encuentran la loma Cushinady y el Cudaisi y el cerro húmedo; hacia el suroeste el cerro del Agua, y el cerro del Calvario; en el oriente los cerros del Ixcate, del Metatal, de la Canela, de La Nata y otros más.
Al oeste del municipio pasa una carretera revestida, que corre por San Cristóbal Suchixtlahuaca y llega a Santiago Tejupan; hacia el norte, un camino revestido de brechas que comunica al municipio con San Miguel Tequixtepec. Asimismo, cuenta con un entronque con la autopista que lleva a Oaxaca.
Luego de que Francisco de Orozco y Pedro de Alvarado se apoderaron de la región en 1520, se inició la evangelización de algunos pueblos indígenas; los mixes, chontales y cuicatecos, entre otros, se resistieron al dominio español. Alrededor de 1550 la población autóctona había disminuido considerablemente como consecuencia de las luchas de resistencia indígena durante la conquista.
Hoy en día numerosas etnias habitan Oaxaca; los zapotecas y los mixtecas, que son las principales, conviven con otros 16 grupos. Ningún otro estado tiene tal diversidad étnica, de ahí que se explique la existencia de 4,000 emplazamientos arqueológicos, aunque sólo 800 han sido estudiados.
A Coixtiahuaca también se puede llegar por Izúcar de Matamoros, rumbo a Oaxaca, por la carretera Panamericana y después de pasar por Huahuapan de León, se llega al caserío de Tejupan, situado en las sinuosidades de la sierra mixteca. Coixtlahuaca es una pintoresca población que se siente orgullosa de tener dentro de sus confines, el convento dominicano del siglo XVI con su espléndido templo de San Juan Bautista.
Muchos fueron los conventos y misiones fundados por los dominicos en esta provincia. Tres de ellos fueron calificados por Manuel Toussaint como la trinidad más espléndida de la Mixteca Alta: Teposcolula, Coixtiahuaca y Yanhuitlán.
El Templo y Ex Convento de San Juan Bautista Coixtlahuaca, hermoso conjunto dominico, fue terminado en 1576 según consta en su fachada. El templo, un claustro, una capilla abierta y un atrio conforman uno de los ejemplos más peculiares del arte y la arquitectura novohispana del siglo XVI. Su decoración, principalmente la del exterior del templo, presenta rasgos originales, además de magníficas esculturas entre las que destaca una serie de nichos en forma de concha, grandes rosetones, medallones y símbolos de la pasión.
El conjunto es de una gran belleza arquitectónica. La portada es de carácter renacentista. Los retablos del interior son de estilo churrigueresco. En su construcción se aprecia el arte tequitqui, obra escultórica ejecutada por artistas indígenas en dos dimensiones con superficies planas y bordes cortantes que aún no estaba familiarizada con la obra europea tridimensional.
Su capilla abierta, dedicada a San Juan Bautista, es una de las obras cumbre dentro de este singular fenómeno que fueron las capillas abiertas en México; es uno de los ejemplos más sofisticados de bóveda de piedra tallada del nuevo mundo.
La decoración, principalmente la del exterior del templo, presenta rasgos muy originales, además de magníficas esculturas, entre las que destaca el conjunto formado por San Juan Bautista, flanqueado por San Pedro y el Apóstol Santiago y una serie de nichos en forma de concha, grandes rosetones, medallones y símbolos de la pasión.
Amplísimo, enorme, es el atrio en cuyo centro se encuentra el monumento, pero que se empequeñece ante la majestuosidad color de rosa del edificio, que impresiona por sus proporciones y por las armoniosas portadas que lo adornan; pero sobre todo, porque es único en su estilo.
La portada principal irradia alegría: ya en la profusión de nichos, ya en los medallones platerescos, en enjutas y tableros; en esa inscripción latina de su alfiz, con las siglas de 1576; en esas águilas bicéfalas de Carlos V, y en ese delicioso rosetón central, remembranza de catedrales góticas.
La portada lateral es tan suntuosa como la principal. Ambas del siglo XVI son contemporáneas del convento. Semejante a la principal, tiene ésta, sin embargo, algo de sumo interés, de lo que la otra carece: altorrelieves esculpidos sobre los tableros laterales que revelan los símbolos del Vía Crucis donde la intervención indígena hace brotar de la boca de algunos de los personajes, la peculiar vírgula de la palabra, como en los códices precortesianos.
A un costado de la portada lateral en ángulo con el templo, se encuentran los restos de la capilla, desprovista de su rica bóveda de tracería, desplomada hace tiempo. Hoy sólo quedan ménsulas y arranques de las nervaduras. El arco triunfal de la capilla de diseño renacentista, se mantiene en pie.
Si el exterior del templo impresiona, su interior deslumbra con sus dimensiones y arquitectura. Grandiosa nave sin crucero, con cabecera al oriente; techumbre abovedada, rica en nervaduras. Una curiosa puertecilla que permite el acceso al coro alto, exhala también antigüedad en su arco conopial y las góticas hojas de sus puertas, obra de maestros españoles, y en las enjutas, de piñas y flores, obra de artesanos mixtecas.
Tras el arco triunfal y bajo la estrella tejida con las nervaduras de la bóveda, el retablo del altar mayor cubre toda la superficie del ábside, con magníficas pinturas, esculturas y pilastras doradas, semejando en su conjunto, monumental relicario.
El retablo fue construido en el siglo XVIII, en él se utilizaron magistralmente elementos pertenecientes al primitivo del siglo XVI, como las excelentes pinturas atribuidas a Simón Pereyns y las encantadoras columnillas platerescas que enmarcan cuadros notables, como la Aparición de la Virgen a los Apóstoles, la Presentación al Templo, la Adoración de los Reyes, la Anunciación y la Adoración de los Pastores. Estos dos últimos cuadros son muy semejantes a los que pintó con los mismos temas Andrés de la Concha, para el altar mayor de la iglesia de Yanhuitlán. Gran dramatismo revelan las pinturas de los apóstoles que se ven en las predelas.
Por lo que se refiere al propio edificio conventual, que servía de albergue a los frailes, sólo restan sus ruinas. Entre ellas se mantiene aún erguido el claustro. Construcción masiva del tipo medieval.
Fuentes de información:
Virreinal. Tomo I El Encuentro de Dos Universos Culturales. Facultad de Arquitectura, División de Estudios de Posgrado. UNAM. FCE. 1997.
Toussaint, Antonio Monografías de Arte Sacro Conventos Dominicanos de Teposcolula, Coixtlahuaca y Yanhuitlán.
Enciclopedia de los Municipios de México Estado de Oaxaca. San Juan Bautista Coixtlahuaca.
Los conventos dominicanos del siglo XVI, en el estado de Oaxaea. Artes de México, 86/87, México, 1966.
Rodríguez Llera Ramón. Breve Historia de la Arquitectura. Coedición Diana Libsa. 2006.
www.oaxacainfogob.mx
www.aoaxaca.com.
Palacios Rangel Rosa María
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