ANTIGUO COLEGIO DE SAN IDELFONSO
Centro Histórico. Ciudad de México

San Idelfonso
El Antiguo Colegio de San Idelfonso es una de las edificaciones coloniales más importantes del Centro Histórico de la Ciudad de México. La portada del llamado Colegio chico presenta un nicho con la imagen de la Virgen del Rosario tallada en alabastro poblano y sobre éste, un relieve en cantera gris con la figura de San José con el niño en brazos .

 

 

 

 

Algunos años después de la conquista, en 1573, los jesuitas fundaron varias instituciones, entre ellas el Colegio Máximo de San Pedro y San Pablo, así como los seminarios de San Pedro y San Pablo, San Bernardo, San Miguel y San Gregorio. Diez años tarde, los tres últimos se fusionaron para dar lugar al Colegio de San Idelfonso el que más tarde se convertiría en el Real y Más Antiguo Colegio de San Pedro y San Pablo y San Idelfonso.

El nombre le fue dado en honor al santo arzopispo de Toledo, España, cuya devoción lo llevó a escribir en defensa de los planteamientos de la iglesia en torno concepción de la Virgen María.

La institución educativa tuvo mucho éxito y el aumento de la población estudiantil hizo necesario ampliar las instalaciones lo que fue posible gracias al auge económico del virreinato y al poder financiero de la Compañía de Jesús. La construcción del nuevo edificio se efectuó durante el siglo XVIII a lo largo de cuatro décadas y concluyó cuando el rector era el padre Cristóbal de Escobar y Llamas.

Después de la expulsión del país de los jesuitas en 1767, el inmueble tuvo diversas funciones. Fue convertido en un cuartel del batallón del Regimiento de Flandes, sede temporal de la Escuela de Jurisprudencia, espacio de enseñanza para algunas cátedras de la Escuela de Medicina y . Fue centro militar tanto para las tropas estadounidenses en 1847, como de las tropas francesas en 1862.

En 1867, durante el gobierno de Benito Juárez, con la promulgación de Ley Orgánica de Instrucción Pública, se creó ahí la Escuela Nacional Preparatoria. Su primer director fue el doctor Gabino Barreda y el plan de estudios se basó en los principios de la filosofía de Augusto Comte.

Los espacios de la antigua capilla y de la sacristía se ocuparon para establecer ahí una biblioteca. Se adaptaron laboratorios, se construyó un observatorio que funcionó hasta mediado del siglo XX y, al parecer también fue, según algunas crónicas, jardín botánico y un pequeño zoológico.

En 1847 el pintor Juan Cordero realizó un mural que se llamó "Triunfo de la ciencia y el trabajo sobre la envidia y la ignorancia", tema que estaba vinculado con la doctrina positivista en ese entonces de moda. El mural se encontraba en el segundo descanso de la escalera y tiempo después fue destruido con el fin de proporcionar más luz a la escuela

 

En 1910, la escuela pasó a formar parte de la Universidad Nacional y durante el movimiento estudiantil de 1968 el plantel fue tomado por el Ejército. Finalmente en 1978 el inmueble dejó de ser sede de la Escuela Nacional Preparatoria y permaneció cerrado hasta 1992 cuando se inauguró el Museo de San Idelfonso.

El Antiguo Colegio de San Idelfonso es una de las edificaciones coloniales más importantes del Centro Histórico de la Ciudad de México. La portada del llamado Colegio chico presenta un nicho con la imagen de la Virgen del Rosario tallada en alabastro poblano y sobre éste, un relieve en cantera gris con la figura de San José con el niño en brazos.

Por lo que toca al denominado Colegio grande, en su fachada hay un relieve en mármol que representa la escena milagrosa en la que San Idelfonso recibe la casulla de manos de la Virgen María; a un lado se aprecia el escudo real de Castilla y León.

El conjunto tiene tres niveles y se compone de dos áreas. Una de estilo barroco tiene tres patios con arcos y fachada recubierta de tezontle. La otra, fue edificada entre 1907 y 1931 y cuenta con dos pequeños patios e incluye el anfiteatro Simón Bolívar. La fachada está inspirada en la del siglo XVIII, mientras que la arquitectura interior tiene un estilo posterior.

En este inmueble es posible apreciar algunos de los murales que pintaron destacados muralistas cuando ahí se encontraba la Escuela Nacional Preparatoria. Entre ellos "Los Elementos" "Los Mitos", "El entierro del obrero sacrificado" y "El llamado a la libertad" de David Alfaro Siqueiros, con "Los Elementos". También encontramos obra de José Clemente Orozco quien pintó los muros norte de los tres pisos del patio principal y del primer descanso del cubo de la escalera con murales titulados como "Maternidad", "Destrucción del viejo orden", "La trinchera", "La huelga", "La trinidad revolucionaria", "El banquete de los ricos", "Los aristócratas", "La basura social" y "Los trabajadores" y una decena más de valiosos frescos.

Fernando Leal, Jean Charlot, Ramón Alva de la Canal y Fermín Revueltas también dejaron ahí parte de su obra

 


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