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PINACOTECA VIRREINAL ACTUAL LABORATORIO DE ARTE ALAMEDA |
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Centro
Histórico de la Ciudad de México
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Frente al límite poniente de la Alameda Central, este inmueble fue construido por la Orden de los Dieguinos y financiado por Don Mateo Mauleón y esposa. Del vasto conjunto que inicialmente se edificó, sólo se conserva la iglesia con su sobria portada neoclásica y sus dos capillas laterales. Los primeros Dieguinos llegaron al Virreinato de la Nueva España de paso rumbo a las Islas Filipinas. Empero, se quedaron aquí ya que por aquella época hacían falta misioneros, por lo que en 1593 concluyeron la edificación de este inmueble. Vinculado estrechamente con la historia de nuestro país, en 1861 el convento fue utilizado como prisión para la mencionada orden religiosa, debido a la Reforma, y quedó en poder de la entonces Mariscala Doña Josefa de Luna y Arellano Hurtado de Mendoza, en quien por herencia había recaído la dirección del patronato de San Diego. Sin embargo dado que la iglesia era considerada como propiedad particular, fue permitido que se abriera al culto, aunque el convento que ocupaba originalmente cuatro manzanas, fue fraccionado y con el paso del tiempo se levantaron en esos espacios viviendas, por lo que se abrieron también calles como Balderas, Colón, Basilio Badillo y Dr. Mora. La iglesia funcionó como tal hasta 1934, año en que fue clausurada por los conflictos religiosos de estos tiempos. El edificio padeció varios usos: fue bodega, imprenta y hasta escuela de danza. Con base en la documentación que se halla en el Cedoc, se constató que el 27 de marzo de 1954, el Arzobispado de México pidió mediante una misiva a la Secretaría de Educación Pública abrir el edificio situado en la calle de Dr. Mora número siete para el culto público. La respuesta de la dependencia fue negativa, argumentando que el citado inmueble se encontraba a disposición del Instituto Nacional de Bellas Artes, para el Teatro Guiñol, talleres, oficinas y bodega del Departamento de Teatro.
Más adelante, en 1959, Humberto Romero, a la razón Secretario Particular del Presidente Adolfo López Mateos, giró instrucciones para que en lugar de bodega de Ferrocarriles Nacionales, el edificio sirviera como Museo Revolucionario dedicado a Emiliano Zapata. Nada de lo anterior se hizo realidad y en cambio, López Mateos ordenó la creación de la Pinacoteca Virreinal. En 1963, en un escrito de la Dirección General de Bienes Nacionales con el propósito de nacionalizar el ex templo de San Diego, se hace constar que cuenta con una superficie de 1, 738 metros cuadrados, con un valor de 7 millones, 272 mil pesos. Al año siguiente fue abierta la Pinacoteca Virreinal de San Diego, espacio que albergaba diversas obras de la pintura de este lapso. El acervo provenía de los retablos de las iglesias conventuales que habían sido suprimidas por las leyes de Reforma. Fue José Bernardo Couto, integrante de la Academia de San Carlos quien conformó y seleccionó todas las obras. También fueron expuestas pinturas del norte de Europa y Alemania; manierista o de influencia de la última fase del renacimiento italiano; barroca con características mexicanas y académica. Todas estas obras fueras trasladadas al Museo de Arte Moderno con la apertura del Laboratorio Arte Alameda a fines de noviembre del año 2000, que estará dedicado a exposiciones y eventos en torno a expresiones de arte contemporáneo. Vale la pena visitarlo y acceder a un encuentro con la obra de las expresiones culturales que nos antecedieron y modernas. |
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